El mundo ya no es mundo de la palabra.
Nos la ahogaron adentro
como te asfixiaron
como te desgarraron a ti los pulmones
y el dolor no se me aparta.
Sólo tengo al mundo.
Por el silencio de los justos
sólo por tu silencio y por mi silencio, Juanelo…
El mundo ya no es digno de la palabra,
es mi último poema,
no puedo escribir más poesía…
la poesía ya no existe en mí.