domingo, 17 de octubre de 2010

De lenguas muertas

Et ceterum o etcétera como se ha castellanizado la frase para decir, lo restante. Cuántos vocablos usamos de lenguas muertas que nos han enriquecido las noches, la vida cotidiana que pasa a nuestro lado y apenas la notamos. Palabras que siguen en el imaginario colectivo y usamos hasta el desgaste. Se dice que un idioma está en peligro de extinción cuando no es lengua materna, cuando no se enseña desde la teta. El latín dejó de usarse en la época medieval, para dar paso a las lenguas romances, el castellano, el aragonés, el catalán, el francés.

Una lengua muere a causa de guerras, invasiones, colonizaciones. El vencedor impone su vocablo y sus costumbres. Así lo padecieron las culturas americanas cuando, con sangre, los españoles o los británicos arrasaron con todo e impusieron su idioma. De cierta manera así es el amor, un sentimiento que cada día hay que alimentar, pero también a diario hay que enfrentar batallas. El amor es una guerra, una invasión que poco a poco va ganando espacio y voluntad en el otro. La mayoría de las veces destruye para construir un nuevo lenguaje, con su propia sintaxis. Entre dos que se aman, no son necesarias las palabras, se adivinan el pensamiento, el estado de ánimo. Un guiño no sólo es cerrar un ojo, un movimiento de cabeza es tan elocuente como una mirada, la manera en que dos se cogen de la mano es un vocablo hecho por ellos. Se dicen te amo de diferentes formas. Las palabras toman otro significado y van creando sus propios tiempos y conjugaciones.

Pero cuando el amor se acaba, cuando se termina el espacio compartido y la invasión deja de ser placentera, convirtiéndose en engañosa manipulación. Cuando los enamorados dejan de mamar uno del otro. ¿Qué se hace con aquellas palabras de uso cotidiano que sólo ellos entienden, a las que les dieron su propio valor y peso? ¿Qué se le dice al cuerpo cuando enmudece al no sentir el peso del otro, si nadie responde a ese tono de voz tan diferente? ¿Dónde se deja el diccionario de palabras que juntos fueron escribiendo día a día bajo la piel? Cuántos verbos sobrevivirán al rencor y al olvido. Cuántos códigos, gestos o manías de la pareja quedan en el limbo del corazón, esperando quizá transformarse o buscando quién las adopte para no ser una lengua muerta. Para poder sobrevivir.


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Rodolfo Naró, Tequila, Jalisco, 1967. Poeta y narrador. Su novela El orden infinito, fue finalista del Premio Planeta 2006. www.rodolfonaro.com. Obra "Lengua muerta" de Angélica María Zorilla.

13 comentarios:

laila dijo...

me gusto muchoooooooo
tienes toda la razon, cada pareja va creando su propia lengua

buenisimo

Ana Trejo dijo...

Hola Rodolfo,

Todos en algún momento hemos creado esos códigos en el amor y en otras relaciones, ahora recuerdo que cuando era niña me bastaba ver la expresión de mi padre para entender tal o cual cosa o sentir su abrazo para saberme protegida.

Me ha dado gusto leerte de nuevo.

Saludos,
Ana

Ananí Muñoz dijo...

Quizá cada día dejemos en desuso palabras, miradas y gestos…y al acabar el día nos damos cuenta que algo en nosotros terminó por morir…

Rodolfo Naró dijo...

Hola Laila,

que bien que te gustó y que sigas siendo mi gran lectora.

Besos,
Rodolfo

Rodolfo Naró dijo...

Hola Ana;

recuerdo que una vez en tu oficina te comenté que tenía planeado escribir esta chueca y por fin salió, creo que tuviste que esperar un par de meses para poder leerla.

Besos,
Rodolfo

Rodolfo Naró dijo...

Hola Ananí,

gracias por tu comentario, espero que me sigas leyendo.

Saludos,
Rodolfo Naró

Anónimo dijo...

Cuanto tiempo sin haber leído siquiera una chueca, y hoy que tengo la oportunidad de volver a hacerlo, he recordado lo mucho que me enervan tus palabras...
No dejes de enviarme las invitaciones para leerlas...

Saludos

Rodolfo Naró dijo...

Gracias por tus enervantes palabras, me llenan de entusiasmo para seguir escribiendo.
Naró

Anónimo dijo...

Hola Rodolfo!
Me han recomendado mucho su libro "El Orden Infinito" y por ahí supe que podía descargar el 1er. capítulo. Me gustaría saber de donde.

Gracias

Héctor R.

Rodolfo Naró dijo...

Hola Hector,

Espero que puedas encontrar todavíoa el libro en alguna librería sino pudes descargar el primer capítulo en mi web www.rodolfonaro.com
y de paso conoces mi poesía. Avísame si no encuentras el libro para ver la manera de hacerte llegar un ejemplr.

Saludos,
Rodolfo Naró

Anónimo dijo...

He tenido el privilegio de leer tu obra, y aunque no te deje comentarios, siempre te leo...
Me encantas!!!!

edita martinuzzi dijo...

Hola Rodolfo por casualidad llegué a tu blog y me enganché leyendoté,iré a tu www para seguir leyéndote,ya no puedo con libros traen la letra pequeña.mis ojos pueden ónicamente con la compu poniendo más alto el zum.me encantó lo que leí de los enamorados un beso edita

Rodolfo Naró dijo...

Hola edita,

espero me puedas seguir leyendo y gracias por encontrarme, por visitarme.

besos,
Rodolfo

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